Viernes... y ¡Acción! (My girl)

Viernes… y ¡Acción! (My girl)

El Universo contiene, en teoría, todo el espacio y todo el tiempo. Unos 13800 millones de años, una extensión de 93.000 millones de años luz.

Antes de ayer cinco centímetros se convirtieron en todo mi Universo. Mi atención, todo mi mundo, se reducía al grosor de una puerta que me separaba de mi pequeña y que no podía abrir… Se quedaron las llaves dentro, en un día de caos y rutinas cambiadas. No existía el espacio, no había nada alrededor, sentada veía pasar las cosas pero no estaban ahí. Sentada nadie sabía que las piernas me temblaban. Pero lo sabía yo. Concentrada como estaba en escuchar si mi hija me llamaba, me necesitaba y no la podía atender, no la podía ayudar, acunar o coger. Fueron apenas 20 minutos. La llave de su padre abrió la puerta y ella, como no podía ser de otra manera, de pie perfectamente, ajena a todo miedo y todo sobresalto. Aprovechó el tiempo para llegar como un trofeo al bote de las tizas que no dejo a su alcance si no pintamos juntas… Inocencia infantil.

Yo me quedé fuera, la pena se me ha quedado dentro… ‘No le pasó nada‘ ‘Le puede pasar a cualquiera‘ Ya lo sé. Mucho peor es a quien le pasa de por vida y no puede volver a verlos, tocarlos, reñirles por desordenarte el cuarto y el corazón… Sólo es que cuando la vida te da una sacudida es cuando de verdad vuelves a tu ser, ese término tan de moda y tan tendencia que es ‘mindfullness‘ -concentración de la atención y la conciencia- que explicaría que llevo dos días sosteniendo su mano cuando duerme, mirándola a los ojos cuando habla (no a un teclado de un móvil o un ordenador), estando ya 10 minutos antes de que salga de su ‘cole’ para pasar juntas la tarde, merendar, hacer aviones, garabatos ininteligibles con tizas de colores, cantar desafinando sus canciones pequeñas y libres…

Frase de katharine hepburn

Las cosas importantes de la vida se nos escapan en el día a día y cuando el suelo tiembla levemente bajo tus pies te das cuenta que no importan los ceda el paso, los ‘te has dejado abierto el tapón’, las tarjetas con banda magnética, el quién se hecho la cirugía estética… o si alguien más lee tu blog.

Mi chica. Hoy la canción de la película ‘My girl’ pone música para un fin de semana de cine:

Desconecto. Voy a dar al botón ‘Publicar’ y me voy a oler a mi pequeña, a besarle todas las partes que me quedan por besar, a jurarle que la quiero por encima de todas las cosas, a decirle al oído que estaré ahí siempre y para siempre cuando me necesite, cuando me cuente qué le pasa… y cuando no. Que llegará.

Crecerá y cuando se vaya nos separarán mucho más que cinco centímetros. Y tendré que asumirlo. Déjenme, eso sí, que disfrute un poco los quince años que me quedan por delante. Les recomiendo hacer lo mismo. Si nos cruzamos algún día de estos les miraré a los ojos para reconocerles en esa extraña tribu de gente que dedica su paso por el mundo a querer a otro ser más que así mismo, como escribí, a querer

…más allá de toda coordenada elevada a infinito. Más allá de la lógica, más allá de la materia que fuiste y regalaste generosa y pasaste latido a latido enhebrando una vida que es tuya… pero no te pertenece.

Vida pura que has hilado 40 semanas -apenas un instante de ese paso fugaz que es tu existencia- brutales con tu cuerpo, sí, pero realmente devastadoras para toda la vida con tu coraZón… sabemos ambas que ya nunca más podrás decir que enteramente es tuyo. Enhorabuena si perteneces al club (o estás a punto).

Les reconoceré, tranquilos, les delatan las ojeras generosas, la plastilina en el zapato y el corazón alegre. Nos vemos en el maravilloso camino de lo que es tener un hijo…

Hoy más que nunca, vive, besa a los tuyos mientras puedas, abraza sin ‘primas de riesgo’ ni intereses… disfruta la Banda Sonora Original de tu vida.

Hoy empieza el fin de semana. Hoy es viernes.

¡Acción!